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miércoles, 26 de junio de 2013

CALEIDOSCOPIO

Le esperaba cada noche allí sentada en la incómoda silla. A las nueve realizaba siempre el mismo ritual, sacaba de su baúl un viejo vestido amarillento y agujereado por los mordiscos del tiempo y los ratones y se vestía con él. Se desnudaba lentamente ante el espejo y antes de ponerse el vestido se observaba largo rato deteniendo su mirada en cada una de sus imperfecciones. Sin duda, tiempo atrás aquel fue un bello vestido, ahora la cola eran ya sólo jirones de tela y el brillo de la pedrería sólo era un recuerdo. Con un puntapié apartaba la ropa interior de su camino y ni siquiera se molestaba en calzarse. Se sentaba ante el espejo roto que le desfiguraba el rostro, y aún así conseguía pintarse con precisión los labios de  rojo intenso para luego aplicarse el colorete con la misma intensidad. 
Aquella ropa y aquel maquillaje la dotaban de una apariencia ridícula y melancólica a la vez, pero  era como le había ordenado su amo que le esperara.Así empezaba su noche, tenía como obligación aguardarle hasta el alba pero rara vez él llegaba.
En esas largas horas la muchacha se ponía a pensar mientras se contemplaba en el espejo y cada noche suspiraba "Si fuera más hermosa, vendría".

PARA UN GUISANTE ANGUSTIADO

(reeditado)
Se quiebran los pasos ante la niebla. 
Un hombre murmura mientras ve caer uno a uno los pájaros del cielo ¿No es hermoso el vuelo vertical de las aves? 
La luz se dilata en tus pupilas puras.
Un niño sonríe con su lupa en la mano y el sol en los ojos ¿No es hermosa la inocencia de la infancia?
La marea sube y la arena cubre.
Una muchacha, estática, sostiene una carta de despedida ya leída ¿No es hermoso el amor eterno?
La oscuridad es tu mirada encerrada en una lata oxidada.

martes, 25 de junio de 2013

BISUTERÍA VISIONARIA

Sin duda fue una ardua tarea recolectar todos esos ojos; me llevé algún que otro mordisco y  las ratas con las cuencas vacías terminaron por amontonarse en las esquinas de mis pensamientos. Pero yo siempre he sido muy perfeccionista y aunque no tenía dinero suficiente para regalarte un collar de perlas busqué los mejores ojos para hacerte el collar más bonito. ¿Acaso eso no es amor? Qué bella visión sin perspectiva la mía. Lástima que no puedas verlo, pero entiéndeme  no podía dejar sin terminar mi regalo y ya no había más ratas en mi cabeza. Dada esta precaria circunstancia podrás comprender que tuviera que usar tus ojos , ¿No? Ya sabes que nunca me gustó dejar nada a medias.
Feliz San Valentín.

lunes, 24 de junio de 2013

DERIVACIONES DE UN CACAHUETE SUICIDA

No me gustan los arándanos, pero es que esta mañana desperté y las mariposas revoloteaban alrededor de los cadáveres de después de la batalla. Y no es que te ame, pero estaba tan bello el paisaje que te escribí una carta de amor. Perdóname si te ofendí pero el horizonte me confunde tanto que ya no sé si es mar o cielo todo lo que siento. 
No quiero hacer de esto un ensayo sobre lo humano, lo divino y lo tuyo, sin embargo, no puedo evitar sentarme en un banco de niebla y reflexionar durante horas sobre tu ombligo. Ya sé que en lo bajo de tus pensamientos eran altas horas de la noche pero tuve que ir. Intenté no hacer ruido para no despertar al profesor de matemáticas y robarle sus fórmulas, pero es que mis tacones de puta barata resonaban en los enmohecidos tablones de madera. Mi plan no salió como esperaba aunque conseguí las fórmulas.
Lo que en las fórmulas descubrí jamás te lo revelaré. Pero te diré una cosa, ahora sé porque tu ombligo tiene forma de mariposa.

CERDOS Y DEMÁS FAUNA

No me grites que te oigo mejor cuando me susurras al oído. Los cerdos andan sueltos por la casa. ¿Me has oído? Una manzana a medio pelar en la cocina cae al suelo. Las mentiras tienen mejor sonoridad en esta habitación vacía. Los perros maúllan en la calle y los gatos ladran en mi cabeza. El eco de tus pensamientos resuena entre mis piernas.  Glú, glú, glú hacen los peces en su pecera. La verdad un piano, la mentira un violín. Que bonita música. Pero a ti te gusta el silencio, por eso sacas los peces de su pecera, para que no hagan glú, glú, glú ¿Verdad? 

LA PUTA Y EL ESCRIBANO

"¿Y tú qué escribes?" le preguntó la puta. 
"Tú historia" le respondió el escribano.